Pequeña enciclopedia africana XVI: Yoruba, un acercamiento a nuestras raíces
03/02/2007 06:50
Por:
Heriberto Espino Feraudy - Cubarte.
Con la exposición del desarrollo histórico, y sociocultural de los Yorubas, la presentación de los valores morales y políticos y espirituales de estos pueblos, de sus arraigadas tradiciones, y el relato de sus mitos y leyendas, he querido contribuir en cierta medida, al conocimiento de las raíces del hombre negro en Cuba. Es cierto que se ha escrito, tal vez no lo suficiente, sobre su procedencia y existencia, y se ha destacado incluso su aporte a la cultura y en otras esferas de la sociedad cubana. De gran valor histórico ha sido la contribución que al respecto nos dejo el eminente sabio Don Fernando Ortiz, a quien con legítima razón se ha calificado como el tercer descubridor de Cuba. Pero aún es preciso señalarlo, sobre los orígenes del negro cubano existe un generalizado desconocimiento. Si le pregunta a un hombre o mujer negro, a cerca de su procedencia, de sus bisabuelos o tatarabuelos, casi siempre es la respuesta que vinieron de África o que fueron esclavos, hay quien responde que son de origen congo o carabalí, tal vez por aquello de que: “Aquí el que no tiene de congo, tiene de carabalí”.
Se conoce que hay razones históricas que justifican, o al menos explican esta situación, no obstante, se hace necesario, continuar indagando e investigando sobre nuestras raíces, y digo nuestras, porque esa, la de África, es la de todos ” Aquí somos mas África que Europa, como previó en su momento histórico Simón Bolívar”.
¿Quiénes eran los Yoruba o Lucumí en Cuba?
Fue la Etnia que constituyó la mayoría de todas cuantas fueron traídas de el África subsahariana, la que tenía un mayor nivel de desarrollo, y cuyo aporte al proceso de transculturización, fue el mas significativo. Según el maestro Fernando Ortiz, “Los Lucumís eran los esclavos mas inteligentes y civilizados, pero altivos y difíciles de subyugar y atropellar, buenos trabajadores. Esta es opinión general. Dumont decía que en Cuba, los Lucumí eran superiores, se rescataban a si mismos con mas facilidad que los esclavos de otras naciones. Eran fieles pero muy susceptibles. Ningunos otros los superaban en los trabajos de sus conucos.
Lucumí eran la mayoría de los esclavos que se rebelaron en Cuba. Fueron ellos quienes mas trabajaron en los cañaverales, trapiches y cafetales, fueron ellos quienes trajeron la religión más popular en Cuba, y buena parte del Caribe y de América del Sur.
Lucumi fue José Antonio Aponte, de quien se dice participó en la guerra de las colonias de Norte América, contra los ingleses y quien organizó una de las mas interesantes de las conspiraciones armadas contra la esclavitud y el régimen colonial en Cuba en 1812.
Aponte, “por su origen yoruba, era un Ogboní, es decir, miembro de la más poderosa de las sociedades secretas de Nigeria, y también en el orden religioso, tenía la categoría de un Oni-Shangó”.
En la conspiración de Aponte, participaron Mandingas, Ararás, Minas, Congos, Carabalíes, Bibis, y grupos negros y mulatos emigrados de Haití, Santo Domingo, Jamaica, Panamá, Cartagena de Indias y Estados Unidos.
Tan temida llegó a ser esta conspiración, que al descubrirse su organizador, fue ahorcado por orden de la mas alta jerarquía española, y su cabeza puesta en una Jaula de hierro, exhibida en Belascoain y Carlos III, una de las principales calles de la Habana.
De mitos y leyendas Yoruba, o Lucumi, están poseídos el arte y la cultura cubanos. Su influencia esta presente, en Lam, Guillén, Carpentier y otros prestigiosos artistas e intelectuales cubanos.
Todo ello valorado justamente, en el centro de procedencia de los Yorubas, donde por razones de trabajo radique varios años, me decidió a escribir con la intención de aproximarme a un tema a cerca del cual, aún queda mucho por decir. Albergo la esperanza, de que este intento sirva de estímulo a la continuidad de los estudios de nuestras raíces.
Con la exposición del desarrollo histórico, y sociocultural de los Yorubas, la presentación de los valores morales y políticos y espirituales de estos pueblos, de sus arraigadas tradiciones, y el relato de sus mitos y leyendas, he querido contribuir en cierta medida, al conocimiento de las raíces del hombre negro en Cuba. Es cierto que se ha escrito, tal vez no lo suficiente, sobre su procedencia y existencia, y se ha destacado incluso su aporte a la cultura y en otras esferas de la sociedad cubana. De gran valor histórico ha sido la contribución que al respecto nos dejo el eminente sabio Don Fernando Ortiz, a quien con legítima razón se ha calificado como el tercer descubridor de Cuba. Pero aún es preciso señalarlo, sobre los orígenes del negro cubano existe un generalizado desconocimiento. Si le pregunta a un hombre o mujer negro, a cerca de su procedencia, de sus bisabuelos o tatarabuelos, casi siempre es la respuesta que vinieron de África o que fueron esclavos, hay quien responde que son de origen congo o carabalí, tal vez por aquello de que: “Aquí el que no tiene de congo, tiene de carabalí”.
Se conoce que hay razones históricas que justifican, o al menos explican esta situación, no obstante, se hace necesario, continuar indagando e investigando sobre nuestras raíces, y digo nuestras, porque esa, la de África, es la de todos ” Aquí somos mas África que Europa, como previó en su momento histórico Simón Bolívar”.
¿Quiénes eran los Yoruba o Lucumí en Cuba?
Fue la Etnia que constituyó la mayoría de todas cuantas fueron traídas de el África subsahariana, la que tenía un mayor nivel de desarrollo, y cuyo aporte al proceso de transculturización, fue el mas significativo. Según el maestro Fernando Ortiz, “Los Lucumís eran los esclavos mas inteligentes y civilizados, pero altivos y difíciles de subyugar y atropellar, buenos trabajadores. Esta es opinión general. Dumont decía que en Cuba, los Lucumí eran superiores, se rescataban a si mismos con mas facilidad que los esclavos de otras naciones. Eran fieles pero muy susceptibles. Ningunos otros los superaban en los trabajos de sus conucos.
Lucumí eran la mayoría de los esclavos que se rebelaron en Cuba. Fueron ellos quienes mas trabajaron en los cañaverales, trapiches y cafetales, fueron ellos quienes trajeron la religión más popular en Cuba, y buena parte del Caribe y de América del Sur.
Lucumi fue José Antonio Aponte, de quien se dice participó en la guerra de las colonias de Norte América, contra los ingleses y quien organizó una de las mas interesantes de las conspiraciones armadas contra la esclavitud y el régimen colonial en Cuba en 1812.
Aponte, “por su origen yoruba, era un Ogboní, es decir, miembro de la más poderosa de las sociedades secretas de Nigeria, y también en el orden religioso, tenía la categoría de un Oni-Shangó”.
En la conspiración de Aponte, participaron Mandingas, Ararás, Minas, Congos, Carabalíes, Bibis, y grupos negros y mulatos emigrados de Haití, Santo Domingo, Jamaica, Panamá, Cartagena de Indias y Estados Unidos.
Tan temida llegó a ser esta conspiración, que al descubrirse su organizador, fue ahorcado por orden de la mas alta jerarquía española, y su cabeza puesta en una Jaula de hierro, exhibida en Belascoain y Carlos III, una de las principales calles de la Habana.
De mitos y leyendas Yoruba, o Lucumi, están poseídos el arte y la cultura cubanos. Su influencia esta presente, en Lam, Guillén, Carpentier y otros prestigiosos artistas e intelectuales cubanos.
Todo ello valorado justamente, en el centro de procedencia de los Yorubas, donde por razones de trabajo radique varios años, me decidió a escribir con la intención de aproximarme a un tema a cerca del cual, aún queda mucho por decir. Albergo la esperanza, de que este intento sirva de estímulo a la continuidad de los estudios de nuestras raíces.




