Asojano, Babalú Ayé, Obalú Ayé

Öbalù-aiyé, Sànpònná, Babalú Ayé es el Oricha de la tierra, el dueño del mundo. Siempre acompañado de Ikú. De ahí que después de la enfermedad llegue la muerte. Es uno de los 16 malignos que vienen antes que Iku arrebate una vida a la raza humana. Encontramos a Babalú Aye en las enfermedades, en los hongos que matan los árboles, en las malas hierbas y los animales mutilados. El es el germen que se infiltra en cada cosa viviente. Él es el dueño de la enfermedad; sin embargo es el único que puede eliminarla. Se dice que es medio hermano de Changó y que reinaba en Dajome o Dahomey. Dicen que es Arará de nacimiento y otros, de tierra Lucumí pero que emigró a Dahomey cuando sufrió el destierro y la enfermedad. De cualquier manera, hoy es el santo más venerado de tierra Arará. Tiene el aspecto de un inválido, minado por un mal deformante, de piernas retorcidas y espinazo doblado.

En Matanzas los herederos de Arará, le tocan a Babalú Ayé el tambor Asoyín. Se recibe directamente por los descendientes de Arará. Le gusta trabajar con muertos.

Su color es el morado obispo y su día es el viernes, aunque para otros es el miércoles.

Su número es el 17 y habla en el 4, el 11 y el 13 del diloggún —Irosun, Ojuani y Metanlá.

COLLARES
Cuentas negras, matipó de Oyá, Matipó de San Lázaro (blanco con rayas azules) cuentas rojas. Combinadas según el camino del Santo.

Danza de Asojano