Oggán se va a vivir con Obatalá
09/06/07 17:08
Aggayú era
obbá de la tierra Addo Shaga y Changó era su
subalterno. Muchos pueblos estaban sometidos a Aggayú y en cada estación del ańo le rendían tributo
enviándole un barco lleno de alimentos.
Changó, que ambicionaba la posición de Aggayú, hechizó a Elegguá y seleccionó a un grupo de hombres para que interceptaran el barco y robaran las vituallas. Al frente de la banda puso a Oggán, guardiero de Oddúa, quien se lo había regalado a Aggayú, el cual a su vez, lo nombró amo de llaves. Pronto el pueblo de Addo Shaga comenzó a pasar hambre y Aggayú llamó a su lugarteniente para que le informara que ocurría con los barcos de provisiones que no llegaban. Changó se hizo el tonto y no le respondió. Aggayú decidió cobrar el tributo por la fuerza; pero antes de partir con sus guerreros fue a registrarse a casa de Orula, quien le contó lo que estaba ocurriendo y le mandó a traer a Elegguá para quitarle el encantamiento con una etú.
Changó, que no sabía de las medidas tomadas por Aggayú, mandó a atacar otro barco de provisiones. Fue entonces que Elegguá y sus guerreros apresaron a Oggán y sus hombres, los molieron a palos y lo llevaron ante Aggayú, que en esos momentos recibía la visita de Obatalá.
Babá, al ver a Oggán en tan malas condiciones, le pidió a Aggayú que lo perdonara pues él era su abure. Aggayú le concedió el deseo; pero desde entonces, Oggán, temeroso y avergonzado, vive con Obatalá.
- Leyenda modificada de un original del libro de NATALIA BOLÍVAR ARÓSTEGUI y VALENTINA PORRAS POTTS, Orisha Ayé. Unidad mítica del Caribe al Brasil, Guadalajara, Ediciones Pontón, 1996.
Archivo Cubano
Changó, que ambicionaba la posición de Aggayú, hechizó a Elegguá y seleccionó a un grupo de hombres para que interceptaran el barco y robaran las vituallas. Al frente de la banda puso a Oggán, guardiero de Oddúa, quien se lo había regalado a Aggayú, el cual a su vez, lo nombró amo de llaves. Pronto el pueblo de Addo Shaga comenzó a pasar hambre y Aggayú llamó a su lugarteniente para que le informara que ocurría con los barcos de provisiones que no llegaban. Changó se hizo el tonto y no le respondió. Aggayú decidió cobrar el tributo por la fuerza; pero antes de partir con sus guerreros fue a registrarse a casa de Orula, quien le contó lo que estaba ocurriendo y le mandó a traer a Elegguá para quitarle el encantamiento con una etú.
Changó, que no sabía de las medidas tomadas por Aggayú, mandó a atacar otro barco de provisiones. Fue entonces que Elegguá y sus guerreros apresaron a Oggán y sus hombres, los molieron a palos y lo llevaron ante Aggayú, que en esos momentos recibía la visita de Obatalá.
Babá, al ver a Oggán en tan malas condiciones, le pidió a Aggayú que lo perdonara pues él era su abure. Aggayú le concedió el deseo; pero desde entonces, Oggán, temeroso y avergonzado, vive con Obatalá.
- Leyenda modificada de un original del libro de NATALIA BOLÍVAR ARÓSTEGUI y VALENTINA PORRAS POTTS, Orisha Ayé. Unidad mítica del Caribe al Brasil, Guadalajara, Ediciones Pontón, 1996.
Archivo Cubano




