Oggún come perro

Hubo un
pueblo donde los perros estaban flacos porque nadie les daba de
comer. Un día, alguien se compadeció de ellos y empezó a darles las
sobras. Los demás, poco a poco, fueron haciendo lo mismo.
Los canes empezaron a engordar y estaban muy contentos de cómo los
trataban en aquel sitio.
Pasó algún tiempo y apareció allí un hombre que dijo llamarse Oggún
quien, intrigado por la conducta de aquellos seres que no
trabajaban ni producían nada y a quienes todos trataban tan bien y
les daban de su comida, preguntó cómo los llamaban y por qué
estaban tan gorditos.
Nadie le supo explicar a ciencia cierta, por qué los querían tanto,
pero le respondieron que eran animales simpáticos y cariñosos que
no hacían daño a nadie.
Oggún traía mucha hambre, pues venía del bosque y las cosas se
habían puesto muy difíciles ese año. Por eso, al ver un perro negro
muy gordo, le resultó apetitoso y decidió que se lo comería.
Probó la carne del animal y le supo bien, Entre las dentelladas que
daba a uno de los muslos de su presa, les aseguró a los que se
amontonaron para verlo:
–Creo que desde este momento me comeré un perro negro de vez
en cuando.
Extraído del libro "El mundo de los Orichas"
de Arisel Arce Burguera y Armando Ferrer Castro
Editado en el 1999 por Ediciones Unión.




