Cuide a sus amigos

Erurú tenía que hacer rogación con su perro y no la había hecho. Era muy déspota y maltrataba a los más chicos en su pueblo; así que muchos se pusieron de acuerdo y le hicieron la guerra.

Cuando Erurú supo del peligro que se acercaba, salió huyendo para el monte donde encontró un tinajón y se metió dentro, dejando afuera perro a su perro que le había acompañado en la fuga. El perro, entristecido porque su amo no lo había escondido, cansado de esperarle regresó al pueblo.

Allí los enemigos de Erurú lo reconocieron, le dieron de comer y lo echaron al monte para seguirlo. Cuando el perro llegó al escondite los enemigos sacaron a Erurú y lo mataron. Se hicieron cargo del perro y desde entonces lo trataron bien.