Salvaje y enamorado

Oggún era hijo de Yemayá. Por su nobleza, bondad y disciplina, la madre le concedió la gracia de ser el único que podía descargar los barcos, negocio con el que ganó mucho dinero.
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Changó conoce quién es su madre

Corriendo una de sus múltiples aventuras, Changó llegó a un pueblo donde reinaba una mujer. El hechizo que ejerció sobre el dueño del trueno no se hizo esperar, por lo que comenzó a cortejarla de inmediato.
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Yemayá le fue infiel a su marido

Yemayá Okute era la esposa del campesino Oggún. Quizá aburrida de la monotonía de la vida conyugal o, a lo mejor, cansada de la aspereza de su marido, comenzó a serle infiel con un hombre de vida desordenada llamado Babalú Ayé. sigue...
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La bondad de Yemayá

Olofin estaba disgustado con los pobladores de la Tierra porque ellos lo habían olvidado. Por eso les quitó la lluvia. Con tan prolongada sequía se morían los animales, se secaban las siembras y no había casi agua que tomar.
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Changó y Yemayá, casi amantes

Changó, rumbantelo como un güiro, siempre anduvo de fiesta en fiesta mostrando sin modestia sus dotes de bailarín, tamborero y conquistador. No se podía negar que era hermoso y apuesto y que con sus manos ponía al rojo vivo el cuero de los tambores...
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Yemayá abandonada

Yemayá fue dejada por Oloddumare en Ifé, la primera aldea, junto a su marido. La fue encomendada la tarea de procrear y extender la especie humana por toda la tierra. Oloddumare había designado que las mujeres tuvieran un período de gestación de nueve meses...
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Yemayá y el poder de los caracoles

Yemayá estaba casada con Orula, gran adivinador de la tierra de Ifé, que hacía milagros y tenía una gran clientela. En ese entonces, Orula estaba íntimamente unido al secreto de los caracoles, pues Yemayá, dueña del mar, peces, caracoles y todo lo marino, se lo comunicaba, y él, a su vez, los interpretaba a través de los oddun o leyendas de cada uno....
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Iroko da refugio a Yemayá y los Ibeyis

Iroko, que desde su altura todo lo observa, y que en sus ramas poderosas alberga a pájaros de toda clase como el mayimbe...
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Oyá y Ochún son buenas hermanas

En una época muy remota, vivían en una tribu tres hermanas: Yemayá, Ochún y Oyá, quienes, aunque muy pobres, eran felices. La mayor, Yemayá, se adentraba en el mar y pescaba para sostener a las otras dos hermanas...
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Yemayá demuestra sus poderes

Yemayá descansaba en el fondo del mar, jugando con las conchas y pececillos multicolores. Sentía una gran nostalgia por la vida en la tierra y soñaba con sus hijos a los que hacía tiempo no veía.

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Yemayá

Cuando buscamos a Yemayá tenemos que buscar en el mar, en los océanos, en las crestas de las olas que arremeten contra las costas y rocas. Es así como ella toma los ofrecimientos y sacrificios y de esta misma manera construye y/o destruye, ofreciendo bendiciones o quitándolas.
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